Cuerpo y Bioenergética

Con frecuencia, las personas que se acercan a nuestro Instituto nos preguntan qué cuerpo es el que tratamos en el Análisis Bioenergético. ¿Con qué cuerpo trabajamos?
Es una pregunta interesante y compleja de responder. Podríamos decir que se responde en varios niveles.

Nuestro abordaje psicoterapéutico es psico corporal. Ambas dimensiones están presentes en nuestro trabajo y tejemos la conexión entre ellas de modos muy particulares.
En un nivel muy básico, y no poco importante, tratamos al cuerpo biológico. Se trata del cuerpo energético, metabólico. Somos energía metabólica. La que surge como combustión entre aquello de lo que nos nutrimos y el oxígeno que tomamos. Cómo respiramos hará la diferencia entre tan sólo mantenernos en un estado de supervivencia, o uno de mayor plenitud y vitalidad para alcanzar TODA la vida que está ahí afuera, esperándonos.

La respiración es para nosotros una herramienta de diagnóstico y también de intervención que colabora en transformar la energía corporal del paciente o de quién esté trabajando con bioenergética. Trabajamos a nivel metabólico, somático para elevar la energía corporal de manera de revitalizar el cuerpo y despertarlo a sensaciones y emociones que pueden haberse sepultado hace ya mucho tiempo y permanecen en estado inconsciente.

En un segundo nivel, el cuerpo que concebimos es el resultado de interacciones e inscripciones tempranas que se producen a partir del encuentro del cuerpo del bebé con el cuerpo de su mamá. Son estos encuentros, o estos desencuentros los que marcarán cómo sentimos y que hacemos, con nosotros mismos, con los otros y con el mundo. Esos primeros tiempos se organizarán como un destino al que tenemos que transformar en nuestros espacios terapéuticos.

Este cuerpo es llamado por nuestro trainer francés, Guy Tonella, Cuerpo Propio.

Según él “la construcción del cuerpo propio reposa sobre la existencia biológica del cuerpo, sobre el nivel somático que le sirve de apoyo. El cuerpo propio se distingue de lo meramente biológico, desarrollando características propias ligadas a la originalidad de sus intercambios con el ambiente humano…. Es este fenómeno epigenético el que permite que gemelos idénticos tengan una identidad original propia, a pesar de un soma idéntico” (1995).

El Cuerpo Propio es una experiencia interpersonal, vincular, puramente corporal. Es la historia de cómo nuestra vida compartida en los primeros tiempos se mete debajo de nuestra piel. Es también conexión entre el nivel somático y el nivel psíquico. Entre el cuerpo real y el imaginario. Entre el mundo objetivo y el subjetivo. Cómo hemos vivido, qué experiencias hemos fijado de nuestro entorno, marcará cómo vemos al mundo, cómo lo pensamos y qué hacemos con él.

Freud afirmó que el Yo en primer lugar era corporal. Describió al Yo como un proceso de proyección interna de experiencias corporales dentro del espacio psíquico. Es decir, como un proceso creador de imágenes tónicas, sensorio perceptivas, en primer lugar corporales para después devenir psíquicas. Sabemos que Freud basó su técnica psicoanalítica en el trabajo meramente psíquico, mental, representacional.

Para Winnicott el verdadero self provenía de la vida de los tejidos corporales y del libre juego de las funciones del cuerpo, es decir de la vida sensoriomotora. Su enfoque psicoterapéutico basaba su eficacia en contemplar en qué ambiente afectivo y emocional el paciente se había desarrollado desde los primeros tiempos.
Nosotros, bioenergetistas en los tiempos actuales, ponemos el foco de nuestra atención y de nuestro trabajo en los modos particulares en que cada cuerpo se ha organizado, de acuerdo a lo que le tocó vivir y procesar.

Después de muchos años de acompañar a psicólogos y no psicólogos en la mágica tarea de transformarse a ellos mismos para luego poder transformar a otros, podemos afirmar que nuestro trabajo es profundamente artesanal. Que requiere que de-construyamos lo que traemos para re-construir nuevos modos de organización que nos permitan traer a la luz nuestro verdadero Yo y todos sus potenciales desconocidos. Con cuerpos renovados y re seteados que abran nuevos caminos para nosotros. Nuevos caminos neuronales, emocionales, conductuales y mentales que nos permitan ver quiénes somos realmente y qué mundo queremos construir.

Estamos encantados de poder abrir cada año un nuevo grupo con gente entusiasmada en saber más de ellos mismos para participar en el proceso creativo de parirse nuevamente para luego ayudar a otros en el mismo proceso.