En que anda el Análisis Bioenergético en el IAAB

El IAAB sigue investigando e incluyendo nuevos conocimientos.

El cuerpo graba las vivencias a través de circuitos neuronales, y los aspectos deficitarios o traumáticos de nuestra historia quedan congelados en la musculatura, influyendo en nuestra postura, mirada, tensiones crónicas, modos vinculares, respiración, y visión de la vida.

Nos vamos desarrollando desde la cualidad, regulación, entonamiento e intensidad emocional que hayan tenido las vivencias, e interacciones con los demás, comenzando por la figura maternante. Es a partir de las huellas que quedaron grabadas, entonces, que respondemos, vivimos y sentimos.

A partir de situaciones guardadas sobre todo a nivel inconsciente, el pasado se reedita, no sólo generando hormonas de stress: Adrenalina, noradrenalina y cortisol, sino haciéndonos reaccionar y funcionar en modo pasado. Cada vez que una situación resuena en el sistema sensorio-emocional, como similar a alguna vivencia anterior de trauma déficit o conflicto. Y esto desencadena nuevamente la liberación de esas hormonas que vuelven a fijar aun más la idea de amenaza,como retroalimentación negativa. Esto nos deja en modo supervivencia, huyendo del “supuesto peligro” y reaccionando distorsionadamente en relación al hecho que se está viviendo en el momento actual. Y al hacer esto, las conexiones neurológicas “antiguas” se van cristalizando y generando la misma respuesta química, una y otra vez.

El cerebro tiene la posibilidad de hacer una “actualización del sistema”, para traer el cuerpo al presente e incluso, crear imágenes, experiencias y sensaciones que comiencen a grabar nuevos circuitos para que podamos dirigirnos y crear el campo de posibilidad de lo que deseamos construir.

El Análisis Bioenergético, mediante el vinculo terapéutico genuino y el movimiento circulatorio de la energía, nos sirve para contactar con lo que se está reactivando de nuestra historia en el presente, a través de la conciencia corporal, para poder identificarlo, moverlo y liberarlo a nivel muscular y emocional e ir consiguiendo una “unidad mente-cuerpo-espíritu” que tienda a enraizar a la persona en el presente, y desde allí, poder vislumbrar la creación de un futuro “nuevo”.

Uno de los aportes importantes actuales es el de las neurociencias en nuestra práctica clínica, sabemos que es posible interrumpir ciertas conexiones neuronales repetitivas, para fundar nuevos circuitos y así posibilitarle al cuerpo entrar en emociones de alta frecuencia, producir hormonas ligadas al placer (como la oxitocina y la serotonina) para que la historia pueda convertirse en conciencia y sabiduría, y no siga afectando nuestra vida cotidiana de modos inconscientes. Es decir pasar del circulo vicioso al circulo virtuoso.

Creemos en una bioenergética viva y pulsante, receptiva a sumar todo lo que permita comprender y acompañar a las personas en su proceso de evolución y libertad.